Que trata de cómo continúa el streaptease de la revolución bolivariana
La reconstrucción de los fallecimientos de varias de las víctimas de los encontronazos callejeros sucedidos en Venezuela revela acciones y omisiones que comprometen a la Guardia Nacional Bolivariana con homicidio de civiles. Ni hablar de los motorizados armados, que son lo mismo colectivos aupados por el chavismo, que vándalos, que delincuentes alborotados, que opositores extremistas o vengativos. Todos campeando en la impunidad creada por la confusión, la falta de liderazgo claro y el desorden que impera en las autoridades del orden.
Mientras tanto, el canciller se mueve raudo para clamarle a los aliados incondicionales del socialismo del siglo XXI que impidan que la crisis venezolana se ventile en la Organización de Estados Americanos. Allí Panamá y algunos otros países democráticos pueden denunciar las tropelías del régimen y exigir un diálogo verdadero al interior del país, que es lo menos que quiere Caracas. Porque Venezuela se ha divido en dos mitades que ya no viajan en el mismo barco y el navío chavista hace aguas.
Socialismo del siglo XXI que pervive por diversas circunstancias. Una de ellas, que no es la menos importante, consiste en mantener la masa de la población afanada en la sobrevivencia cotidiana bajo condiciones precarias. De esa forma no queda tiempo para la esperanza de cambio. Con el paso y el peso de los años la fuerza de la costumbre forja la sumisión de unos y la escapada de los menos resignados.
El ministro de Educación lo ha confesado explicando los planes del gobierno para combatir la pobreza. El
chavismo le ha llamado "escuálidos" a los que adversan el régimen
bolivariano del llamado socialismo del siglo XXI. Es una reinvención del
término "gusanos" usado por el fidelismo para los desafectos. En el
siguiente vídeo de menos de 20 segundos el ministro de Educación, Héctor
Rodríguez dice alto y claro que la campaña ha de ser cuidadosa porque el peligro es la clase
media. Véalo usted mismo.
