Adolfo Suárez
Tras una década y más con la enfermedad de Alzheimer, ayer domingo falleció el primer presidente en democracia de la España moderna, Adolfo Suárez González.
Todos los cubanos, y cuando digo todos es todos, deberíamos conocer la significación y el legado de este señor, de este político español con mayúsculas.
El gran poeta español Antonio Machado escribió unos versos que musicalizó Joan Manuel Serrat. En una frase Machado sintetiza una gran realidad producto de la historia de la Madre Patria. Es la idea cierta de "las dos Españas", especialmente válida durante la guerra civil pero también como secuela de ella. Los cubanos, por desgracia, también hemos experimentado la realidad de la existencia de dos Cubas. Muy cierta, aunque no hayamos sufrido una guerra civil, y amarga realidad más duradera por cierto. En el caso de nosotros, los cubanos de dentro de la isla y los de afuera, sería superfluo explicarles de qué dos Cubas hablo.
Volvamos a Suárez. Cuando muere Franco asume el poder Juan Carlos de Borbón, heredero de la corona real, quien fuera educado y designado previamente para ejercer el mando supremo por el caudillo falangista. El rey optó por propiciar el tránsito hacia una democracia parlamentaria bajo la forma de una monarquía constitucional. Para ello había que reconciliar fuerzas políticas, algunas de las cuales habían sido protagonistas de la guerra civil entre los bandos republicanos y los franquistas que acabaron con la república e instalaron una dictadura que no se anduvo con chiquitas.
El jefe del estado no debía intervenir directamente en el entramado político enervado por afrentas y rencores pero llamado a sentar las bases del régimen democrático. Para ello eligió a un hombre que había sido ministro en el régimen franquista y nada menos que secretario general del Movimiento. Ese fue Adolfo Suárez. Con lealtad impecable a la corona y un talento invaluable, el presidente Suárez aunó voluntades, superó reticencias, convenció a recalcitrantes y dirigió los pasos que condujeron al pueblo a aprobar la constitución que ha cimentado la España moderna. Electo como primer presidente ejerció unos 4 años y medio y pilotó la nave hispana durante aquella tormentosa primera parte del viaje hacia el puerto del estado de derecho. El rey destacaba ayer dos virtudes de Suárez: Clarividencia y generosidad. El actual presidente remarcaba su capacidad para forjar consenso.
De las dos Españas, él con el respaldo del rey reconstruyó la gran nación europea.
Los cubanos nos preguntamos ¿Cuándo surgirá el Mandela o el Adolfo Suárez nuestro?
José Martí afirmó: "La muerte no es verdad cuando se ha cumplido bien la obra de la vida". Entonces, la muerte de Adolfo Suárez no es verdad.
